En cuestión de segundos, decenas de cosas pasan a toda velocidad por tu mente. Poco a poco sientes el cuerpo más pesado. Empiezas a sentir un poco mojada la ropa. De repente sientes sed. El pulso se empieza a acelerar. Repasas parte por parte toda la lista una y otra vez, para estar seguro de que nada saldrá mal. Sientes los nervios atacarte por todos lados. De pronto ya no estás seguro de nada, te entran dudas y justo en ese momento, estás escuchando al presentador decir el nombre de la banda. Ya no hay tiempo para preguntar, tienes que salir. Subes al escenario por la parte trasera. Escuchas los aplausos, te da miedo voltear a ver. Cada quien agarra su instrumento. En ese momento escuchas repetidas veces dentro de tu mente: ¿Saldrá todo bien? En seguida volteas a ver al público. Se te sale una sonrisa nerviosa. Tienes la garganta seca. Tomas un trago de agua en lo que volteas a ver al resto del grupo. Todos se dan la señal de “listos”. 1…2…3…4… ¡COMIENZA!En ese momento sientes una ráfaga de calor por todo tu cuerpo. La adrenalina es increíble. Cuando te das cuenta, no existen nervios, estás calmado, te sueltas un poco más, todo vuelve a la normalidad.
Estas son algunas de las emociones que pueden sentir los músicos justo antes, y durante los primeros minutos de una tocada. Esto se intensifica en las primeras tocadas, ya que la seguridad del músico no es la misma al principio, que después de años de estar tocando con la misma gente. Y digo esto porque es la pura verdad. Yo he estado en dos bandas a lo largo de mi corta vida, y recuerdo que los momentos más frustrantes, fueron en mis dos “primeras” tocadas (una con cada banda).
Como todos sabemos, un eqipo no se puede denominar como tal, sino hasta después de un largo e indeterminado tiempo de trabajo conjunto y continuo. Una banda para lograr el éxito, requería horas y horas diarias de ensayos, para lograr que una canción salga a la perfección. Y antes de poder ensayar y formar una banda, se requieren de clases y de mucha práctica personal para dominar algún instrumento. Pero después de meses o años de estar tocando y ensayando con las mismas personas una y otra vez, estos procesos son cada vez más cortos. Esto es porque una banda musical es en sí un equipo. En muchas ocasiones, tienes gente tan diferente musicalmente hablando, que hace muy difícil o tardado la formación de una sinergia. Pero al establecer y forjar la misma, una banda se comporta como un equipo, en el cual tienes talentos muy diferentes, que al juntarse forman una combinación muy curiosa (para bien o para mal).
En una banda normalmente existe una mente maestra, la cual se puede denominar como el líder de la banda. No necesariamente este líder es el vocalista principal. Pero definitivamente necesitas del talento de cada miembro, para que al tocar una canción, todo salga bien. Cada integrante tiene que hacer su parte, ejercer sus talentos y el resultado de todo esto, es una buena canción o tocada.
Una banda no es solamente juntar a un determinado grupo de personas para hacer ruido con los instrumentos. Muchas personas creen que por tener a 5 músicos de primera, vas a tener a una gran banda. Esto no es verdad, porque como dije en mi “post” anterior, un equipo no es un conjunto de individualidades. Este es el motivo por el cual muchas de las grandes bandas como Guns n’ Roses han pasado a la historia.
Al tocar en vivo, necesitas de horas y horas previas de ensayo tanto individual como con la banda. Siempre se planea lo que se va a hacer, los momentos de las pausas, momentos de interacción con el público, pero como todos sabemos, nunca nada sale justo como se planeó. Es ahí cuando el grupo musical entra en prueba: al momento de improvisar. Dependiendo de que tan buena o mala sea la banda (o equipo) saldrá mejor o peor la improvisación.
Pero el verdadero trabajo en equipo, es al momento de componer y grabar las canciones propias de la banda. En mi experiencia personal, alguien llegaba al ensayo con una maqueta acústica ya hecha y con la letra escrita a mano en un papel. Con base a eso, todos los integrantes tenían que aplicar su talento propio para hacer que esa canción en bruto, se convierta en un “hit”. Cada instrumento tiene que hacer una perfecta armonía para que toda la canción se agradable al público. Cada frase de los versos debe ser planeada para transmitir el mensaje tal y como la banda quiere transmitirlo. Y ya que piensas que la canción está lista, tienes que pensar en los arreglos para darle los últimos toques a esta nueva pieza. Lo último, es ensayarla una y otra vez y buscar la manera de tocarla en vivo. Ya que todo está listo, viene el momento de grabar la canción en un estudio musical. Dependiendo tanto de la banda como del equipo técnico del estudio, tendrás una buena o mala canción final. La verdadera satisfacción y fruto del trabajo de ambos equipos en conjunto, es al momento de escuchar la pieza en tu coche, acompañada de un buen cigarrillo, ya que es ahí donde en realidad aprecias una nueva obra de arte.
"Somebody who's played music is a different person." Richard Bona.
“Cuando algún miembro deje la banda, nos separaremos.” Txus (2003)





